Por Nisso Acher
(Director de la Cátedra de Judaísmo de la Universidad Católica y ex Presidente
del Comité Central Israelita del Uruguay)
Era en el
año
1967, se realizaba
siempre el Festival de la Cancion de
Israel. Naomi Shemer, célebre compositora de la
poesia hebrea presentó su propuesta, fue la melodia
“Ierushalaim shel Zahav”
Con gran éxito fue galardonada como la mejor
composición.
Nadie suponia que pocos meses luego,
se convertiría en el himno mayor de
un largo, significativo y poderoso suceso que
la tendria como tema central.
Jerusalem quien hace apenas cuarenta
siete años fue liberada y volvió a manos de
sus históricos y autenticos herederos,
junto a los tonos de esta canción
derribó las barreras artificiales y fue
abierta y unificada.
En torno a los años 1004 BC fue conquistada
por el Rey David, Salomón hubo de
construir en ella el Templo, convirtiéndola
en la capital de los Reinos de
Yehuda e Israel.
Destruida y reconstruida, cayó en el año 70
ante el poder militar de los romanos , y
con ello comenzó la larga e inolvidable
ansiedad por el retorno.
Por dos mil años los judios clamaron por Jerusalem,
recordada en las oraciones,añorada en
las festividades,aludida en la poesía,
mencionada en los momentos más felices con
la ruptura de un cristal, vibrante se
mantuvo en el corazon de cada israelita
en la diáspora.
Hasta la Guerra de los Seis Dias,
permaneció bajo el dominio jordano. Los
accesos fueron cerrados, los judíos no
podrían llegar ni mucho menos orar en ella-
La Universidad Hebrea se mantuvo aislada
y encerrada, una guardia cada semana la mantenía
en territorio del Reino Hashemita.
Desde las murallas del Ciudad Vieja, los
soldados con un rojo albornoz vigilaban la nueva
adjunta ciudad de Jerusalem , la tierra
de nadie al límite de la ciudad.
El Kotel Hamaravi (Muro de los Lamentos)
permanecía totalmente inaccesible ..
Naomi Shemer describió los colores de la ciudad,
oro y cobre, y la luz que
la iluminaba. Refirió al muro que la
contenia, el sonido del Shofar sonando en ella,
y los caminos a Jericó para
llegar al Mar Muerto.
Era toda una sentida añoranza una presencia
incontenible de la amada ciudad, tan
cerca y tan intangible ..
Fue entonces en el año 1967, que los dias oscuros
tuvieron su fin.
Tzahal ( Ejercito de Defensa de Israel )
reconquistó Jerusalem. Por fin abiertos los
caminos, sin impedimentos, sin divisiones, Jerusalem se
convertía en La Capital eterna e
indivisa de Israel.
El Iom Yerushalaim que hoy se
conmemora en el el mundo entero, manifiesta en
forma firme y clara la vinculación
indisoluble del Pueblo Judío con su Capital
Eterna.
Por encima de las posibles divergencias y
opiniones, citamos a Elie Wiesel , quien
en carta a Barak Obama expresó:
“ Jerusalem debera quedar como la capital del mundo
espiritual Judio, no como un signo de
angustia y amargura ,sino como un símbolo
de fe y esperanza. Tal como el
Maestro Jasidico Rebbe Najman de Brastalv
dijo “ Como en este mundo tiene
su corazon, el corazón por sí tiene
el propio”
Jerusalem es el corazón de nuestro corazón,
el alma de nuestra alma”